Tras conflicto, expropiaron las tierras del cerro de Siete Colores

El poblado de Purmamarca se vio envuelto en un extraño conflicto territorial que tuvo como causa a su mayor joya natural, el cerro de los Siete Colores. En diciembre pasado, un lugareño alambró y quiso privatizar uno de los accesos al icónico atractivo turístico. Pero como era de esperar, los vecinos y autoridades reaccionaron con protestas. Tras poco más de un mes de litigio, el gobernador de Jujuy Gerardo Morales firmó un decreto que amplía la protección de la maravilla natural y expropió las tierras aledañas a las sierras que originaron el escándalo.

A través del DNU 8606-G, el mandatario jujeño designó como «monumentos históricos naturales» al cerro de los Siete Colores y el Paseo de los Colorados. Además, resolvió que se declare «de utilidad pública e interés social, y sujeta a expropiación la fracción del inmueble» que está en los límites del emblemático accidente geográfico.

Los terrenos en cuestión son unas 150 hectáreas que pertenecen a la familia Vilte que, según precisó el gobernador, forman parte de un predio mayor de 1200 ha. que fueron adquiridos a principio de siglo pasado. Del decreto se desprende que las tierras están identificadas catastralmente como Parcela 798, Padrón A-437, Matrícula H130 y la Parcela 849, Padrón H-2007, Matrícula H-135, pertenecientes a la circunscripción 2, sección 2.

La medida apunta a reforzar la protección legal con la que ya contaba el mundialmente reconocido paisaje purmamarqueño, ubicado en el departamento de Tumbalaya. En el año 2003, la Organización de Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) le dio a la región el estatuto especial de Patrimonio Cultural y Natural de la Humanidad. El pedido formal había sido formulado durante el interinato presidencial de Eduardo Duhalde. El decreto 789, en marzo de 2004, reglamenta la ley. En esa normativa se establece que cualquier proyecto, incluso en una vivienda particular, debe ser analizado por la autoridad de aplicación con participación del Municipio involucrado.

«Si bien nosotros tenemos declarado a nuestra Quebrada, no había una declaración específica del cerro de Siete Colores, ni del Paseo de los Colorados, así que lo hicimos en este decreto», contó Morales en una rueda de prensa con la presencia del ministro de Turismo provincial, Federico Posadas y el fiscal de Estado Mariano Miranda. En febrero, el DNU tendrá que ser ratificado en la Legislatura local.

El origen de la discordia

El conflicto comenzó a principios de diciembre pasado, cuando el músico Edgardo «Memo» Vilte colocó unas vallas en dos ascensos al cerro para prohibir el ingreso. Incluso llegó a poner un cartel: «PROHIBIDA LA ENTRADA. PROPIEDAD PRIVADA».

Con un video filmado desde su celular, «Memo» Vilte defendió que esos terrenos eran suyos y aseguraba contar con los títulos de propiedad que lo acreditaban. «Estoy aquí, en mi casa. Esta semana hemos estado circulando en las redes porque lo hemos cerrado. Y sí, lo cerré. Y lo cerré para limpiarlo, para limpiar toda esta basura que como verán estamos sacando. Lo compré legítimamente, pero no para mí, sino para ponerlo al servicio del pueblo», señalaba el artista en la grabación.

En el sitio, la familia y otros socios tenían pensado poner en marcha un proyecto «cultural» para montar un anfiteatro natural. Vilte había presentado la solicitud del permiso ante las autoridades municipales, pero los vecinos denunciaron que el objetivo era privatizar la zona. Vanesa Condorí, una de las representantes de los pobladores, indicó incluso que hubo un ofrecimiento para que les instalen en sus casas el servicio de gas a cambio de desistir del reclamo.

El intento de apropiación, sin embargo, fue rápidamente abortado. Al encontrarse con los alambrados y vallas, la comunidad reprochó el accionar con protestas, abrazos simbólicos y asambleas contra el presunto dueño. El temor mayor era que se emplazaran construcciones y se dañara severamente el patrimonio.

El reclamo logró al poco tiempo el aval judicial. La Cámara Civil de Jujuy dio lugar a una medida cautelar que ordenó a Memo Vilte a «abstenerse de realizar cualquier obra de construcción o de modificar las condiciones actuales del inmueble de su propiedad», al igual que realizar todo tipo de emprendimiento cultural o comercial.

«Este es un patrimonio que es de las actuales y futuras generaciones», indicó Morales. El gobierno de Jujuy apunta a negociar un acuerdo. En caso de no prosperar esas conversaciones, el gobernador explicó que el Tribunal de Tasación tendrá que expedirse y evaluar el precio de los terrenos, aunque cotizando su costo con relación a cien años atrás, que es cuando se concretó la compra.

No obstante, en la gobernación jujeña apuestan a que la familia haga honor a sus palabras y no tenga que destinar recursos públicos para cerrar la controversia. «Esperamos que la familia Vilte, tan comprometida con Purmamarca, tenga el gesto de donar esos terrenos gratuitamente al pueblo», señaló Morales en su cuenta de Twitter.

 

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