Las propiedades medicinales de la jarilla se conocen desde la época de los pueblos originarios. Hace 20 años, científicos del Conicet se propusieron estudiar esta planta para validar científicamente estas cualidades. Finalmente, gracias al trabajo de Claudia Anesini y su equipo se logró determinar la eficacia para su uso en afecciones relacionadas a la caída del cabello. El Conicet logró obtener la patente y luego transfirió al Laboratorio Garré Guevara que comenzó con la producción de la línea Ecohair, hace cinco años.

Ahora, esta marca de productos para el tratamiento de la calvicie desarrollada en forma conjunta por investigadores del CONICET y el citado laboratorio argentino fue presentada oficialmente en el Reino Unido. La acción terapéutica de este fitocosmético se basa en las propiedades de la Larrea divaricata o jarilla hembra, un arbusto presente en diversas regiones áridas de la Argentina.

Cristian Desmarchelier, científico del CONICET y uno de los responsables de este desarrollo, destacó que “se puso en valor un recurso genético que aparentemente no tenía ningún valor, como el de la jarilla –que es una planta que crece en las zonas áridas del oeste de nuestro país–, y se transformó en un producto premium gracias a la ciencia y la tecnología”.

El producto se exporta a Reino Unido desde abril, mediante la plataforma de comercio electrónico PHL (Prevention Hair Loss). Proyectan ventas por 18 mil unidades para mediados de 2019, por un valor cercano a las 100.000 libras (US$ 140.000).

El lanzamiento oficial del portal web se llevó a cabo en la Embajada argentina en Londres y en la sede central de PHL en Southampton, los días 26 y 27 de septiembre respectivamente.

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