Al Gobierno le alcanzó con resignar poco para reafirmar el pacto con los gobernadores peronistas y que sus legisladores le garanticen al oficialismo el quórum para convertir en ley la reforma provisional el próximo lunes, tras el fracaso de este jueves en la Cámara de Diputados en medio de la militarización del Congreso y la brutal represión desatada contra los manifestantes que se oponían a la ley. Sin embargo, desde la oposición que había logrado frenar la sanción de la ley –FpV-PJ, Frente Renovador, Movimiento Evita, FIT, Libres del Sur y otros bloque menores–, reclaman precisiones y sostienen que si solo van a dar un bono por única vez para compensar la pérdida del primer aumento en los haberes, se trata de “una nueva burla” y no modifica el “robo” a los jubilados. La mayoría de ellos vuelven a convocar a movilizarse frente al Congreso el lunes para rechazar la reforma que también perjudica a los pensionados por discapacidad y los beneficiarios de las asignaciones universales por hijo y embarazo.

Tras la marcha atrás del Gobierno de sacar la reforma previsional por Decreto de Necesidad y Urgencia, ante la resistencia –incluso dentro del oficialismo– que generaba esa salida, el Gobierno volvió sobre sus pasos y a cargar para que los gobernadores peronistas cumplan lo pactado.

La reunión de ayer en la Cámara baja, fue para fidelizar la postura de los legisladores que responden a los mandatarios provinciales, con la inclusión por decreto y por única vez de un bono compensatorio de lo que perderían jubilados y pensionados sólo para el aumento de marzo.

Con el compromiso del Bloque Justicialista, el oficialismo se garantiza el quórum, que el jueves arañó, consiguió efímeramente por escasos segundos pero que no pudo sostener ni reconstruir. De ahí en más tendrá allanado el camino para convertir en ley la resistida reforma.

El interbloque de la alianza oficialista tiene 106 bancas propias y suma al menos 3 de las 4 bancas de sus aliados de Evolución Radical de Martín Lousteau, a los que el interbloque Argentina Federal le aportaría al menos la mayoría de sus 35 diputados, además de los santiagueños del Frente Cívico (6) y los misioneros del Frente para la Concordia (4), más algunos bloques menores y otros dos propios que pujarían el mismo lunes.

En Cambiemos estiman que conseguirán la adhesión de 140 diputados, con asistencia perfecta. El mismo número con el que decían contar antes de la fracasada sesión del jueves. Pero el renovado compromiso de los gobernadores peronistas –que se mostrarían el lunes con Mauricio Macri en la firma del decreto del bono compensador–, el oficialismo superaría con holgura los 129 necesarios para el quórum y la mayoría absoluta en la votación, aunque sufra –estiman– deserciones a la hora de levantar la mano.

El núcleo duro opositor mantendrá su postura en contra de la reforma previsional, por razones que van más allá de un bono compensador. “No tenemos mayores precisiones, pero si se trata de un bono por única vez le siguen tomando el pelo a los jubilados”, dijo Agustín Rossi. El jefe del bloque del FpV-PJ, definió el encuentro de ayer en la Cámara baja, entre ministros, gobernadores y legisladores oficialistas y una sola bancada de la llamada oposición dialoguista, como “una reunión de carácter político, que se podía haber hecho en al Casa Rosada, de algún gobernador o en la esquina”. “No respetó el Congreso –continuó–, sino hubieran modificado el proyecto y que se trate en comisiones como corresponde”.

“Es una pequeña modificación para disciplinar y conseguir sentar a unos diputados más para conseguir el quórum. El bono significaría 4 mil millones de pesos. Igual les siguen robando a los jubilados 96 mil millones de pesos el año próximo. En esencia el proyecto es igual, y le quita a los futuros jubilados un 20 por ciento menos en el cálculo de sus haberes”, concluyó.

En el massismo reclaman precisiones y conocer la propuesta que haría Macri junto a los gobernadores antes de la sesión. Aunque dejaron en claro ante este diario que si se trata solo de un bono compensador “es una burla mas para los jubilados y nos vamos a aponer, como hasta ahora.

“Más que una mesa de diálogo es una mesa de extorsión para que los gobernadores den el quórum. Si la propuesta es el bono compensador se trata de un chiste y una broma de mal gusto para los jubilados”, afirmó Leonardo Grosso (Movimiento Evita). Estamos en contra de este proyecto de vergüenza y vamos a trabajar para reconstruir otra vez el bloque social que se opuso en el recinto y en las calles con la CGT, las CTA, los movimientos sociales y los partidos políticos, a los que vamos a convocar masivamente el lunes frente al Congreso”, afirmó el diputado.

“El bono compensatorio, y por única vez,  no modifica para nada el robo a los jubilados”, dijo también a este diario el diputado Nicolás Del Caño (FIT-PTS) y agregó: “Vamos a convocar a una movilización superior a la de este jueves y exigir a la CGT y las dos CTA que convoquen a un paro nacional”. “El PJ y (Elisa) Carrió salen al rescate del paquetazo que se aprobaría sin cambios. Transaron por un bono de miseria decreciente según los años de aportes que equivale a dos kilos de carne para los que no tienen 30 años de aporte. Exigimos a la CGT paro activo y movilización”, sumó la diputada y dirigente docente Romina Del Pla (FIT-PO).

“El acuerdo sigue siendo insuficiente, por un lado reconocen el perjuicio a jubilados y niños cuando piensan en un bono, por otra parte siguen queriendo cerrar las cuentas sacándole a los más débiles de esta sociedad. No estamos de acuerdo con una reforma que sigue siendo sin consenso con las entidades de jubilados, con los trabajadores y pretenden sacar a las apuradas”, dijo Victoria Donda de Libres del Sur.

La solución pactada entre el Gobierno central y los gobernadores le garantiza al oficialismo el quórum y la casi segura aprobación de le reforma previsional. Pero no aplaca la resistencia que genera en el grueso de la oposición parlamentaria ni en la sociedad.

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