Con su alejamiento, su superior el ministro de Producción y Trabajo, Dante Sica tendrá un rol más relevante en el diálogo con los gremios, sobre todo con los del peronismo que integrante la Confederación General del Trabajo (CGT).

El “momento” en el que Triaca dejará su cargo sería dentro de un mes, en diciembre.

El propio Triaca ni siquiera lo desmiente frente a interlocutores de confianza. Aunque influyó en su situación política que su ministerio haya sido degradado a rango de Secretaría de Gobierno, y que por encima de él pasara a tener la última palabra administrativa el ministro Sica, Triaca está convencido de que es hora de dar un paso al costado.

El propio Triaca cree que su ciclo en Trabajo está agotado. Su figura además se vio envuelta en polémicas generadas por acusaciones que tenían que ver con contrataciones en el Estado y en gremios intervenidos de parientes directos del funcionario, y también de empleados en el ámbito privado del antes ministro. Además quedó envuelto en un escándalo por la denuncia de su ex empleada Sandra Heredia quien lo acusó de maltrato, de echarla sin fundamentos y de tenerla en negro. Terminaron firmando un acuerdo y él siempre negó que las acusaciones pudieran complicarlo judicialmente.

Triaca, en diálogo con las autoridades de la presidencia, recibió una oferta cuando se acordó que se alejaría de su cargo. Ser el nuevo embajador en el Vaticano, un puesto que hoy ocupa Rogelio Pfirter. La familia Triaca tiene una relación de amistad desde hace varias décadas con Jorge Bergoglio, el Papa Francisco.

Según fuentes muy fidedignas del entorno de Triaca, el aún funcionario habló con su familia respecto a la posibilidad de mudarse a Roma y entre todos decidieron que lo mejor sería quedarse en Buenos Aires. Así, rechazaría la oferta de ir al Vaticano.

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