Por primera vez se reportó en Argentina un caso de meningoencefalitis amebiana primaria (MAP) provocada por el parásito Naegleria fowleri, también conocido como la «ameba come cerebros» o “ameba asesina”.

Un niño de 8 años contrajo la enfermedad en febrero del año pasado por una infección en aguas contaminadas de la laguna Mar Chiquita. La ameba le entró al cuerpo por la nariz y se dirigió al cerebro.

Los síntomas que presentó el pequeño fueron: cefalea, vómitos y fiebre. También manifestó fotofobia y sonofobia (intolerancia a la luz y a los ruidos), y signos de meningitis. Luego comenzó con fallas respiratorias y hemodinámicas y cuadro de encefalitis, deterioro progresivo del sensorio, hemiparesia braquiocrural derecha y convulsiones. Murió entre cinco y siete días después de que comenzaron los síntomas.

Por los signos que mostró en un principio, le diagnosticaron un cuadro de meningitis. Fue internado en la Clínica La Pequeña Familia de la ciudad de Junín, donde descartaron el diagnóstico inicial, luego de contactarse con expertos de Bahía Blanca.

El hecho que ocurrió hace exactamente un año, fue documentado en aquel momento por el Reporte Epidemiológico de Córdoba (REC). Pero ahora, luego de ser reportado y difundido por la Sociedad Internacional de Enfermedades Infecciosas (ISID), el tema adquirió trascendencia mundial.

«Es el primer caso de MAP documentado, producido por Naegleria fowleri en Argentina. Se trata de un caso autóctono, ya que el niño habría adquirido la infección en aguas de una laguna del sector contaminada», según señala un comunicado de la ISID.

Estas infecciones son poco frecuentes y ocurren principalmente en verano. Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), entre el 2007 y el 2016 se reportaron 40 infecciones en los Estados Unidos.

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