Carolina Ballesteros llegó al Juzgado de Instrucción en lo Penal N°5 de esta capital el 8 de febrero. Desde entonces, envió una veintena de notas a la Corte Suprema de Justicia de Tucumán para comunicar la detección de anomalías; poner a disposición funcionarios; solicitar la cobertura de los cargos, y pedir auditorías y sumarios administrativos a los fines de deslindar responsabilidades. El sábado, la jueza se presentó en la Fiscalía de Instrucción a cargo de Mariana Rivadeneira y denunció el hallazgo de 13 causas de pornografía infantil paralizadas. La misma información llegó ayer al alto tribunal. Ballesteros apuntó contra los funcionarios Carlos López y Demetrio Kuchimpos, quienes fueron traslados. Consultados al respecto, ambos dijeron que desconocían las presentaciones y mencionaron que también habían presentado denuncias contra la jueza (se informa por separado).

“Dos de las 13 causas de pornografía infantil paralizadas no tienen cargo de ingreso al Juzgado mientras que el prosecretario Kuchimpos recibió una y el secretario López, las restantes”, expresó Ballesteros a Daniel Posse, presidente de la Corte. La jueza añadió que algunas de estas actuaciones exhibían las fojas de protección de las imágenes violentadas. Y añadió que estos procesos habían ingresado a su despacho por declaraciones de incompetencia territorial que obligaban a girarlas de inmediato al Ministerio Público Fiscal para la investigación de la producción y divulgación de las fotografías de actividades sexuales explícitas de chicos menores de 18 años. Ballesteros afirmó que los casos, algunos con cinco años de antigüedad, no habían tenido movimiento y que la inactividad colocaba a los expedientes al borde de la prescripción. La jueza dijo que había dado inmediata intervención a las fiscalías el mismo día en el que aparecieron las causas. “Estas situaciones resultan de suma gravedad para el sistema judicial”, advirtió la magistrada.

La serie de presentaciones de superintendencia enviada a Posse consigna en términos globales el descubrimiento de 250 procesos penales sin trámite referidos a distintos delitos, y de alrededor de 2.500 casos contravencionales pendientes de resolución y de registración informática. En sus misivas casi cotidianas al alto tribunal, Ballesteros también informó que había encontrado un centenar de escritos sin agregar y 19 hábeas corpus debajo de un armario. Las comunicaciones adjuntan actas firmadas por los fedatarios Kuchimpos (fue desplazado el 28 de febrero) y Karina Rivera, y detallan que había actuaciones en sobres, carpetas, canastos y hasta bolsas.

El Juzgado N°5 quedó acéfalo en mayo de 2016 por la jubilación de Mirta Lenis de Vera. Desde entonces y hasta el nombramiento de Ballesteros, se turnaron en la atención del despacho los jueces Marcelo Mendilaharzu, Víctor Manuel Rougés y Juan Francisco Pisa, quienes cobraron un monto adicional por acutuar como subrogantes.

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